sábado, 22 de febrero de 2014
Capítulo 1: El lazo amarillo.
Miércoles, 2 febrero.
Hoy empieza mi primer día en mi nuevo Instituto. Estoy desayunando cuando mi madre entra a la cocina.
Mum: Hija, en media hora salimos para llevarte al colegio, no tardes y ponte muy guapa a ver si ligas con algún yogurín!
Yo: Mamá! -Le pego flojito en el hombro, y ella se ríe y se marcha-
Mi madre y yo tenemos una relación muy especial. Ella no es para nada estricta y seria. Es alegre, aunque admito que a veces se enfada. Para mí es como una madre multiusos -por decirlo de alguna manera- cuando tengo un problema ya sea gordo o pequeño siempre sabe cómo solucionarlo. Para mí es la mejor madre que puede existir. En cambio mi padre es lo más serio que te puedes encontrar, pero en el fondo el siempre está lleno de amor y bondad. Siempre procura hacer las cosas correctamente, y, siempre me está dando dinero para que me compre lo que me gusta, a pesar de que yo le digo una y mil veces que no me hace falta.
Termino de desayunar y subo las escaleras rápidamente, entro a mi habitación en dirección a mi ropero. Elijo ponerme unos pantalones pitillo marrón clarito y una camisa de cuadros marrón y amarilla. Lo complemento con unas Vans amarillas y un lazo amarillo. Amo los lazos, me siento especial llevándolos y siento que llevo puesto algo único, sé que es raro y la gente me mira raro por ello. Mis antiguas amigas también lo hacían, pero igual a mí me gustan, por eso los llevo. A parte ya tenía pensado ponerme ese lazo el primer día. De todos los lazos que tengo es el que más amo -primero porque es el primero que tuve- y segundo porque me lo trajo mi hermana de Londres. Ahora ella está viviendo allí.
Yo: Ya estooooooooy! Nos vamos? -Abro la puerta y mis padres y yo nos dirigimos al coche-
De camino hacia el Instituto pongo la música en el coche bien alta -así nos despertamos todos xd-
Daddy: Hija baja eso.
Yo: Pero papá si a ti te encanta que lo sé yo.
Llegamos al Instituto y mientras mi padre aparca el mismo nerviosismo que tenía ayer antes de dormirme vuelve a despertarse dentro de mí. Siento un nudo en la garganta. Empiezo a hacer me preguntas. "Y si no me va bien?" "Y si me pasa como en mi antiguo Instituto"?
Mi madre me saca de mis pensamientos.
Mum: Hija! Vamos tenemos que entrar.
Entramos al Centro por la entrada principal. El director -supongo que es el director- aguardaba nuestra llegada al lado de la conserjería. Mis padres se presentan y luego me presento yo. Llegó el momento. No, no, no. Papis no os vayáis yo os loveo. No salgáis por esa puerta. Mi madre me da un beso en la frente y me dice 'suerte', después de esto mis padres se dirigen hacia la puerta y antes de salir por esta se vuelven a despedir con un movimiento de mano.
Director: Bueno, Camila -Camila, sí, ése es mi nombre, o eso creo, pienso que de los nervios puedo hasta olvidar mi nombre- primero te enseñaré los principales lugares del Centro y luego podrás unirte a tus compañeros. -Yo sólo asentí-.
Recorrimos tales lugares como la biblioteca, el gimnasio, los laboratorios, el taller... Hasta que por fin me e llevó hasta mi aula.
Director: Ésta es tu clase, 3ºD, espero que te sientas cómoda con todos tus compañeros. Vamos a entrar. -El director dio dos suaves toques en la puerta y luego la abrió, entramos los dos, él primero y yo después. Todas las miradas se posaron en el director, y segundos más tarde, en mí-. Hola chicos, siento la interrupción. Ésta es Camila -me mira- a partir de hoy se incorporará a las clases, espero que la tratéis bien y le ayudéis en lo que necesite.
Dicho ésto el director salió por la puerta -en mi opinión es un poco seco, pero es majo y tampoco es que yo fuera la persona más abierta- todas las miradas están clavadas en mí, cosa que me pone de lo más nerviosa. El profesor que está dando la clase se me acerca con cara amigable se presenta.
Profesor: Hola, yo soy Jesús, vuestro profesor de geografía. Siéntate donde quieras.
Mis ojos ya habían visualizado nada más entrar por la puerta un sitio vacío al final de la clase. Obvio yo fui a sentarme ahí. La clase transcurrió normal y sonó la campana. El profesor salió. Dos chicas curiosas se giraron y sonrieron.
Chica1: Hola! Camila, verdad?
Yo: Sí -dije algo tímida-
Chica1: Ah bueno! Yo soy Annie y ella es Melissa -dijo señalando a la chica que está sentada a su lado-.
Melissa: De dónde vienes?
Yo: De Madrid -dije con una sonrisa-
Annie: Ya verás como te encanta nuestra clase! Es la mejor.
Empezaron a presentarme a todos los de la clase desde el sitio, demasiados nombres para recordar, y eso que es la clase más pequeña. Mi mirada va de un lado a otro cada vez que pronuncian un nombre nuevo. Por un momento mis ojos se cruzaron con una mirada de ojos azules y me da un pequeño escalofrío, vuelvo mi vista. Ahí están otra vez los ojos. No puedo evitar preguntar.
Yo: Y él quién es? -Giro mi cabeza hacia la derecha-
Annie: Él es Niall, el novio de Amy.
"Niall", suena tan bonito. Un momento... Analicemos la frase. "Él es Niall, el novio de Amy". Perfecto. Así que tiene novia. Bueno, sólo es guapo. Ya está. Qué mas da si tiene novia? Tampoco es que me guste. ¡Además! ¿Qué digo? ¿Cómo me va a gustar? Si sólo he fijado mi vista en él una milésima de segundo. ¡Ah! No espera. Otra vez. ¡Deja de mirarlo, Camila! !YA!
* * *
Pasaron dos horas más y por fin, hora del recreo. Lo primero que hago es ir al baño -mi vejiga es como la vejiga de una ardilla- luego salgo al patio, a observar un poco, es mi primer día y estoy un poco perdida...
Suena el timbre de volver a clases y el resto del día consta de presentaciones, más presentaciones y la más posible integración. Y por fin, suena la campana de la libertad -libertad por una tarde, pero libertad- salgo de clase y me dirijo a la salida para irme a casa. Siento que se me acercan por detrás y me giro. Ahí está Amy, con cara furiosa.
Yo: Ho-hola -digo un poco insegura-
No sé qué le pasa, pero yo no quiero meterme en problemas. Es lo que me faltaba.
Amy: No me vengas con holas, ¿qué hacías mirando a mi novio? -Me empuja-
Yo: ¿De qué hablas? ¡Oye yo no estaba mirando a tu novio, así que déjame, yo no te he hecho nada!
Amy: ¿Es que crees que de verdad le puedes gustar a alguien como él? ¡Por favor niña tú no estás a nuestra altura! ¡Fíjate, con esas pintas! ¡Y ese lazo JAJAJAJAJAJAJAAJA! -Se rió con sus amigas, y me pegó otro empujón-
Niall: Amy pero qué haces! Déjala!
Amy: NI DÉJALA NI NADA NIALL, QUE TE ESTABA MIRANDO LA PUTA ESTA, NO TE QUITABA EL OJO DE ENCIMA EN CLASE.
Niall: ¡Ya está bien Amy, estoy harto de que seas tan celosa y tan mala! Se acabó.
Amy: ¿Qué? ¿Pero qué estás diciendo? ¡ERES IDIOTA NIALL HORAN! -Y se fue seguida por sus amigas-
Yo estoy tirada en el suelo, siento un dolor en el codo derecho y me remango para ver lo que tengo.
Niall: ¿Estás bien? -Se agacha y se acerca a mí-
Yo: ¿Por qué has hecho eso?
Niall: ¿El qué?
Yo: Ya sabes, dejarla.
Niall: No es la primera vez que pasa esto, Camila. Amy siempre ha sido muy celosa y por eso ha habido muchos baches en nuestra relación. Hoy ha llegado al límite.
Camila: Pero es que ahora yo me siento mal.
Niall: Pero es que no ha sido tu culpa. Tarde o temprano iba a pasar y ella lo sabía. Escucha, te está sangrando el brazo, -me tiende un pañuelo y me dedica una pequeña sonrisa- será mejor que te vayas a casa. Oye, y lo siento mucho de verdad por lo que ha pasado. Eh, ¿qué tal si vienes esta tarde a mi casa? Mi prima ha venido a pasar unos días a mi casa y estoy seguro de que os vais a llevar genial. Ya que eres nueva en la ciudad y todo eso... Supongo que querrás hacer amigos, ¿no?
Camila: Claro, me encantaría -sonreí tímidamente-
Niall: Genial! -Me dijo la dirección de su casa- Adiós!
Camila: Bye! -Me di la vuelta y empecé a andar cuando escuché unas últimas palabras suyas-.
Niall: Por cierto, a mí me encanta tu lazo! -Dijo gritando para que le oyera-
Camila: Gracias! -Dije también gritando y le sonreí, después seguí caminando hacia mi casa-.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario